Tu llegada y la de tus pertenencias son recorridos distintos
El equipaje personal permite comenzar tu nueva etapa mientras se completa el traslado de tus bienes. Prepáralo para cubrir tus necesidades esenciales, con margen para cambios en las fechas de llegada.
Piensa en lo que necesitarías si no pudieras abrir ninguna caja durante varios días: identificarte, comunicarte, vestirte, descansar y atender las necesidades de quienes viajan contigo. Ajusta la selección al clima y al alojamiento previsto.
Documentos y acceso a la información
Mantén contigo pasaporte, documentación de viaje y residencia que corresponda, contactos del alojamiento y datos de tu asesor de mudanza. Conserva copias accesibles de los documentos del servicio y del inventario.
Protege la información personal y guarda un respaldo seguro. Si utilizas copias digitales, comprueba antes de salir que puedes acceder a ellas y que no dependes exclusivamente de un equipo que irá dentro de la carga.
Organiza un pequeño equipo de llegada
Selecciona ropa, artículos de higiene permitidos en tu viaje, cargadores y los elementos cotidianos imprescindibles. Quienes viajen con niños pueden reservar una muda y un objeto familiar que facilite la transición.
Si necesitas medicamentos o equipos personales, consulta sus condiciones de transporte y entrada con la aerolínea y la autoridad correspondiente. No presupongas que una receta o un producto admitido en origen será suficiente en destino.
Revisa las baterías antes del vuelo
Los cargadores portátiles y las baterías de repuesto no deben colocarse en el equipaje facturado. Consulta las indicaciones vigentes de tu aerolínea sobre capacidad, cantidad y uso durante el viaje, y protege los terminales frente a cortocircuitos.
Estas reglas se refieren al equipaje del pasajero. No las utilices como instrucciones para enviar baterías dentro de la mudanza: comunica al asesor cualquier equipo con batería para revisar el transporte que corresponda.
Separa físicamente lo que viaja contigo
Antes de que llegue el equipo de embalaje, coloca el equipaje, documentos y llaves en una zona identificada. Informa qué objetos deben permanecer fuera de la carga y comprueba esa separación antes de cerrar la vivienda.
Guarda a mano el contacto de quien recibirá tus pertenencias y confirma los accesos al nuevo hogar. Un equipaje bien pensado no necesita ser grande: necesita permitirte vivir esos primeros días con lo esencial disponible.




